El Diario: Vientres de alquiler al banquillo en Nueva York

By Pedro Frisneda, May 24

Las leyes que rigen los “contratos de madres sustitutas”, conocidos más popularmente como “vientres de alquiler”, son muy antiguas, estrictas y punitivas en el estado de Nueva York.

Por esta razón, miembros de los comités de Salud y Judicial de la Asamblea estatal de Nueva York realizaron una audiencia pública este jueves para analizar estas leyes que datan de casi 30 años atrás.

En 1992, el estado de Nueva York aprobó el Artículo 8 (Secciones 121-124) de la Ley de Relaciones Domésticas, que establece que los “contratos de crianza sustituta” con compensación (pago a la mujer que queda embarazada) son contrarios a la política pública de este estado, y son nulos e inaplicables.

Este artículo fue promulgado luego de un caso judicial muy publicitado y polémico en Nueva Jersey, conocido como “Baby M”, el cual involucró a una mujer casada que firmó un contrato por $10,000 con una pareja casada por el que aceptó quedar embarazada a través de inseminación artificial. El acuerdo estipulaba que, luego de nacer el niño, ella renunciar al mismo para entregarlo a la pareja. Sin embargo, después del nacimiento, la mujer se negó a renunciar al bebé.

Aunque originalmente un tribunal de primera instancia de Nueva Jersey decretó que la mujer cumpliera con lo exigido en el contrato de subrogación, una apelación ante el Tribunal Supremo del Estado Jardín declaró “inaplicable” el contrato frente a la política pública de ese estado.

Por antecedentes como éste, los participantes en la audiencia pública, encabezada por los asambleístas Jeffrey Dinowitz y Richard Gottfried, examinaron las formas en que la práctica de la maternidad subrogada o vientre de alquiler ha cambiado desde la aprobación de la prohibición estatal de los contratos de subrogación compensados en 1992.

La mayoría de los panelistas, incluidos abogados, médicos, académicos, activistas y representantes de la comunidad LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual y Transgénero), coincidieron en señalar que las leyes que prohíben pagar por los contratos de vientres alquilados en Nueva York son una de las más arcaicas y restrictivas en todo el país. En muchos casos, las mismas imponen multas y sanciones criminales a las parejas envueltas en esta práctica. Esto empuja a que mucho neoyorquinos que desean tener hijos por esta vía tengan que salir del estado para poder lograrlo, lo que hace el proceso más complicado y menos seguro.

“Mientras que las leyes en la mayoría de los estados han evolucionado para mantenerse al ritmo con los avance médicos, ese no es el caso de Nueva York y las consecuencias para los neoyorquinos son significativas (…) Nueva York tiene uno de los estatutos de subrogación más restrictivos y punitivos”, dijo Yifat Shaltiel, co-presidenta del Health Law and Reproductive Rights Committee for the Women’s Bar Association del estado de Nueva York.

Según los expertos, en todo este tiempo han habido cambios importante que de una manera u otra han afectado la práctica de la maternidad subrogada tradicional (cuando una madre sustituta queda embarazada a través de inseminación utilizando su propio huevo y, por lo tanto, está genéticamente relacionado con el niño resultante). Aunado a eso, ahora la práctica  más común es la de la subrogación gestacional (cuando el embarazo es el resultado de la transferencia de un embrión creado a través de la fertilización in vitro en la cual el niño resultante no está biológicamente relacionado con la madre sustituta).

“La ley actual en nuestro estado ha evitado el nacimiento de innumerables hijos dentro de familias amorosas, y es obvio que ha tenido un efecto destructivo en muchas parejas para quienes una solución médica habría sido fácilmente accesible”, dijo el doctor Richard Grazi, fundador de ‘GENESIS, Fertility & Reproductive Medicine’, una clínica de fertilidad en Brooklyn.

“Creo firmemente que todas las personas deben tener el derecho de seguir el tratamiento médico más adecuado para ellos. No debería ser necesario que nadie abandone este estado para tener un hijo cuando pudieran acceder al apoyo médico, legal y emocional que necesitan aquí en Nueva York”, agregó Grazi.

Aparte de analizar los cambios médicos, científicos, culturales y sociales que han ocurrido en los últimos treinta años, en la audiencia también se exploró cómo los contratos de vientre de alquiler han sido afectados por la promulgación de leyes federales como la que aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo (Marriage Equality Act), así como otras cuestiones éticas y legales complejas que tienen que ser re-examinadas, según los panelistas de la audiencia.

“La maternidad subrogada es una de las principales formas en que las personas LGBT y las parejas del mismo sexo crean sus familias y para muchas parejas, tanto del mismo sexo como de sexo diferente, que no pueden tener hijos, la posibilidad de trabajar con una madre sustituta para construir su familias, es el mejor obsequio que pueden obtener”, dijo Gabriel Blau, presidente de ‘Equality New York’, quien aseguró que actualmente en el estado de Nueva York existen 50,000 parejas del mismo sexo de las cuales aproximadamente 8,000 están criando niños.

Todos los testimonios ofrecidos en la audiencia serán examinados por los miembros de la Asamble Estatal, quienes tienen ahora en sus manos la tarea de aprobar o no el proyecto de ley “New York Child Parent Security Act” (A.6959-A / S.17-A), el cual permitiría contratos de subrogación obligatorios siempre que la mujer embarazada no sea la madre genética del niño y siempre que se cumpla plenamente con todas las salvaguardas incorporadas en la ley. Este proyecto de ley ha sido patrocinado por la asambleísta Amy Paulin y el senador estatal Brad Hoylman.